El apagón eléctrico masivo que afectó a toda la península ibérica el 28 de abril de 2025 dejó una profunda huella en la salud mental de la población española. Este evento sin precedentes paralizó infraestructuras críticas, interrumpió servicios esenciales y generó una sensación de vulnerabilidad generalizada. Desde una perspectiva psicológica, es fundamental comprender las consecuencias inmediatas y a largo plazo de este tipo de crisis, así como las estrategias de afrontamiento y tratamientos recomendados.